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La Navidad de El Ávila Mágico, un cuento de navidad

En las calles de Caracas, bajo la sombra protectora de El Ávila, se tejía una historia de Navidad que quedaría en el corazón de los caraqueños para siempre.

Era víspera de Navidad en Caracas y la ciudad se adornaba con luces que parpadeaban al ritmo de los aguinaldos. Pero este año, algo especial estaba por suceder.

En una pequeña casa cerca de Sabas Nieves, vivía Ana, una niña que soñaba con ver a Caracas cubierta de nieve, como las ciudades que veía en las películas. “¿Cómo será la nieve?”, se preguntaba mirando hacia El Ávila, su guardián constante.

Esa noche, mientras la ciudad celebraba, un viejo cuentacuentos apareció en la Plaza Bolívar. Con una voz que sonaba a leyendas y misterio, comenzó a narrar la historia de “El Ávila Mágico”, un relato que decía que cada cien años, en una noche de Navidad, El Ávila concedía un deseo a quien tuviera el corazón más puro en Caracas.

Ana, escuchando atentamente, sintió una chispa de esperanza. Corrió hacia el Parque Nacional El Ávila, subiendo por los senderos iluminados solo por la luz de las estrellas. Al llegar a la cima, cerró los ojos y pidió su deseo: “Quiero ver la nieve en Caracas, aunque sea solo por un instante”.

De repente, una suave brisa comenzó a soplar y pequeños copos de nieve empezaron a caer sobre la ciudad. El Ávila, envuelto en un manto blanco, parecía sonreír bajo la luz de la luna.

La noticia se esparció rápidamente y los caraqueños salieron de sus casas para presenciar el milagro. La nieve cubrió las calles, los techos y los parques, transformando a Caracas en un paisaje de ensueño.

Al amanecer, la nieve comenzó a derretirse, dejando a su paso un recuerdo imborrable. Ana, con los ojos brillantes de felicidad, sabía que había sido parte de algo mágico.

Esa Navidad, Caracas no solo recibió el regalo de la nieve, sino también un recordatorio de la magia que vive en los corazones de sus habitantes. Y en lo alto de El Ávila, si se mira con atención, se dice que aún se puede ver el brillo de aquella Navidad mágica.

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